Alistair Brownlee
Mirando hacia atrás, la final del Campeonato Mundial de Cozumel en 2016 no fue solo una carrera para mí, fue el momento en que descubrí algo sobre lo que significa ser humano.
Al acercarme a la meta, mi hermano Jonny, agotado, empezó a desplomarse. El instinto me obligó a actuar. Sin pensarlo dos veces, lo alcancé, lo sostuve y lo ayudé a cruzar la línea de meta.
En retrospectiva, no importaba que fuera mi hermano; podría haber sido cualquiera. Lo que importaba era la decisión, o mejor dicho, la falta de decisión. Ayudarlo fue una reacción natural en un momento de presión y agotamiento.
En los días posteriores, me di cuenta de que dar lo mejor de mí no se trataba solo de medallas o victorias; se trataba de humanidad, de estar ahí para los demás cuando más importa.
Dos veces campeón olímpico de triatlón | Múltiple campeón mundial, de la Commonwealth y europeo | Cofundador, inversor
